A propósito de la Exposición "Transitos" que se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago, AmericaViva conversó con su creador, el fotográfo formado en Bélgica, Doifel Videla, quien después de residir y desarrollar su obra en Europa volvió a Chile en 2005.
Por Patricia Herrera S.
Con el artista pudimos conversar sobre su trayectoria, la fotografía latinoamericana de hoy y su reflexión sobre internet, la realidad virtual y la foto digital. Actualmente Videla se encuentra desarrollando un proyecto en el que reflexiona sobre la mitología chilensis, el que espera mostrar en 2010.
Háblanos un poco sobre tu trayectoria, partiendo por ese cambio que hiciste desde la ciencia (biología, zoología) al arte (fotografía) cuando eras muy joven.
No sé exactamente porque entré a estudiar biología, tal vez porque la única profesora que era buena, yo estudié en un colegio que era muy malo, que era el Liceo Barros Borgoña aquí en Santiago, en ese liceo ella era la única persona positiva dentro de los profesores, el otro era el de castellano, que nos leía cuentos de Juan Rulfo, eran finalmente mis dos intereses literatura y biología. De la biología me gustaba más mirar que masacrar animales, me gustaba más admirarlos y entenderlos. En el segundo año de biología comencé a dedicarme a la foto y eso me entusiasmo totalmente. Era ver, era entender, era expresarse sin tocar nada.
¿Ese cambio lo tuviste en Europa?
Si, yo me fui el año 75. Primero estuve aquí en Chile en la carrera de Biología, estuve con Maturana y Varela pero ellos se fueron a Estados Unidos, después del golpe de Estado de 1973, muchos profesores se fueron y quedaron los mas malos. Entonces me fui a Bélgica, yo no era partidario del golpe y allá seguí estudiando biología, zoología más bien, al final del tercer año me di cuenta que todos mis esfuerzos estaban puestos en la fotografía, que allá era una carrera, no como en Chile en aquellos años que la fotografía era considerada un oficio para matrimonios y bautizos, no tenía sentido en términos profesionales. Allá en Bélgica había toda una tradición desde el invento de la foto para adelante, había revistas, museos y escuelas de fotografía. En Chile estaba la fotografía periodística, de los medios y el Foto Cine Club, que juntaba a los aficionados, hacían concursos, pero mas que eso no.
¿Te decidiste entonces a estudiar fotografía como carrera?
Si, no como carrera universitaria, porque en Bélgica no lo es, pero si carrera en un instituto, en una escuela. Primero estudié en un instituto más técnico, pero no me gustó, estuve sólo un año, después me fui a una escuela de arte, que tenía grabado, pintura, cerámica y fotografía entre otras, ahí tuve historia del arte, psicología, historia del cine, etc. Yo me gradué el año 80 y de ahí seguí haciendo fotografía hasta ahora y otras cosas relacionadas con ella, porque no siempre da para vivir. Organicé exposiciones, fui curador, formé asociaciones, todo relacionado con la fotografía.
¿Por qué decidiste volver a Chile?
En Bélgica me quedé 16 años y cuando volvió la democracia a Chile volví yo también. Yo me adapté muy rápido al medio belga, nunca tuve problemas de integración, tenía 20 años cuando me fui, aprendí el idioma con facilidad, pero aun así quise volver, me llamaba la atención Chile.
¿Y encontraste un panorama diferente en la fotografía chilena cuando volviste después de tantos años, entre 1975 y 2005?
La verdad es que aquí la foto, el 2005, seguía en pañales pero había algunos avances, por lo menos se había desarrollado el trabajo de la AFI (Asociación de Fotógrafos Independientes de Chile), ya había una piedra asentada, ya había fotógrafos que eran fotógrafos, ya no era la foto anónima, ya estaba Alejandro Hoppe, Paz Errazuriz. Es que Chile no es un país grafico, con tradición grafica, no es como México por ejemplo, que si tiene una tradición grafica impresionante, los nativos de México, los aztecas, toltecas, mayas eran muy gráficos. Si tu miras, muchos bajorrelieves mayas parecen verdaderas fotos, con expresiones, que ni siquiera encuentras entre los griegos. Situaciones detenidas, como instantáneas, un cuchillo cayendo, etc. Chile no tiene esto, los mapuches no tenían grafica, ni los aymaras, ni atacameños, nadie y por otro lado los vascos, que llegaron a Chile tampoco, ellos eran mas bien cerrados, grises.
Tu dices que la experiencia al contemplar una fotografía es la de "alguien mirando el mundo por la cerradura de una puerta que lo protege", a partir de la abundancia y gratuidad de las imágenes, vivimos en desapego de lo observado, en una actitud de insensibilidad, esto tu lo mencionas en el caso del espectador, pero ¿qué pasa con el fotógrafo sufre esta misma insensibilidad?
En cierto sentido si, porque el fotógrafo al proyectar una falta de responsabilidad para que el espectador se sienta irresponsable con lo que ve, transmite su actitud, entonces en el fondo es su sentir, su insensibilidad, su falta de compromiso, por ejemplo los fotógrafos que vemos que van a la guerra y fotografían cuerpos mutilados, esa insensibilidad es la del fotógrafo que esta transmitiendo, yo no podría, de hecho una vez traté de hacerlo, vi que iba a ocurrir un accidente y cuando me iba acercando me dio mucha vergüenza de aprovecharme de una situación trágica de otras personas. Era una casa rodante de gitanos en Francia que se estaba incendiando y estaban las mujeres gritando afuera del vehículo, en cualquier momento iba a explotar. Está por ejemplo, esa famosa foto de una niña flaquita, en la que aparece un buitre detrás de ella, el fotógrafo sacó la foto y se fue y con eso ganó un premio. En ningún caso una profesión puede justificar una irresponsabilidad. No creo que la profesión sea un marco para hacer cosas que tu no harías fuera de la profesión.
¿Qué es la fotografía para ti?
La fotografía es para mi una extensión mía, es mas que un medio de expresión, es buscar un medio para discutir con la gente, exponer temas y de influir en la sociedad. Es una manera de ser social y de desarrollar un lenguaje estético y una forma de colaborar con su país, yo creo en la obra que se relaciona con la construcción de un país. A mi me interesa hacer cosas que puedan perdurar y que puedan ser útiles para nuestra conciencia nacional.
Con la irrupción de internet y la fotografía digital la fotografía ha dejado de ser "fiel documento de la realidad" ¿qué es la fotografía hoy?
Mas que haya dejado de ser lo mas probable es que nunca fue un fiel documento de la realidad, la diferencia es que ahora la gente está tomando mas conciencia de que no lo es. Pero surgen otras formas de engaño, como la realidad virtual. No hay una separación tan definida entre ficción y realidad. Vivimos en un mar de creencias.
A mi me gusta mostrar que el ser humano vive este mundo de creencias, es lo que estoy haciendo ahora con el proyecto sobre mitología chilota. Me interesan también las formas de poder y de manipulación del sistema, la estética, he integrado todos los elementos del lenguaje fotográfico hasta que ya están dentro de mi, sé como se arma una foto y por otro lado la literatura y el cine, que son muy fundamentales para mi. Todo esto se une en el trabajo de los mitos de manera directa.
Me gustaría preguntarte sobre tus experiencias con la fotografía latinoamericana ya que en Bélgica, entre 1985 y 1991 dirigiste la Asociación Nueva Visión, que es una institución dedicada a la promoción y divulgación de la fotografía latinoamericana en Europa, cuéntanos un poco sobre esta experiencia.
Fue una experiencia muy enriquecedora para mí. La primera vez que vine a Chile yo ya no me sentía chileno ni latinoamericano, pero esa vez, yo tenia 25 años, fue como un encuentro con algo que era mío, volví a sentirme chileno y nunca mas pude olvidarme. De regreso en Bélgica organicé una exposición con otros fotógrafos latinoamericanos, que también residían en Europa. Este primer encuentro fue en Suiza, después fuimos a Rotterdam, Bruselas, después vino un segundo encuentro en España. Después de eso consideré que los fotógrafos que estaban en Europa habían perdido su contacto vital con el continente y me propuse buscar fotógrafos latinoamericanos que vivieran aquí. Fui a Brasil, México, Argentina y reuní a un grupo que en ese entonces no era conocido, pero que ahora si lo son. Entre ellos estaban el brasileño Mario Cravo Neto, la mexicana Flor Garduño, Cristina Kahlo, sobrina nieta de Frida y otros.
Posterior a eso, organicé la asociación Nueva visión, pensando que la imagen de América latina que llegaba a Europa siempre era la misma, que era tomada por los medios, los diarios y siempre era fotografía de victimas, pobreza, si bien eso es una parte no lo es todo, había un mundo mágico que no era mostrado, busqué entonces trabajos relacionados con el realismo mágico, ahí encontré toda una camada de fotógrafos jóvenes, mas algunos antiguos de los año 50 como Alvarez Bravo, la eminencia de fotografía en México, que rescataba elementos mexicanos.
¿Este proyecto continúa?
No, ya terminó. Era muy difícil mantener esto. Además no siempre la respuesta de los artistas es buena. Tienes que tratar con el ego de todos.
¿Que opinas de la fotografía latinoamericana actual? ¿Que fotógrafos destacarías?
Yo creo que si se puede hablar de una fotografía latinoamericana, pero no necesariamente es recogida por alguien, la historia de la fotografía latinoamericana es recogida por libros y casi todos de extranjeros.
Hay una realidad latinoamericana, muy distinta a la de otros continentes, porque nosotros somos una colonia, entonces no nos podemos parecer a Europa porque Europa no es una colonia, en Europa vive la gente que siempre ha sido de ahí, es como si acá los nativos tuvieran el gobierno y fueron dueños de sus cosas. Allá está todo demasiado asentado sin grandes quiebres. Nosotros somos una colonia que no ha dejado de ser colonia. En Europa o Asia no hay grandes contrastes culturales, aquí tenemos dos mundo mal encajados y terriblemente hostiles. Queriendo ser además siempre lo que no somos. Siempre copiando. El chileno tiene una vergüenza atroz de ser latino, queriendo ser europeo.
En América latina hay fotógrafos que logran captar este espíritu, Marcos López en Argentina, por ejemplo, asume lo latinoamericano en su obra, los argentinos son mas descarnados que nosotros. Brasil, por ejemplo, también se asume como latinoamericano, al igual que los mexicanos, ellos no se creen norteamericanos, los únicos con complejos de inferioridad con respecto a nuestra hibridez somos nosotros, los chilenos. Esas relaciones jerárquicas que se arman en Chile desde muy temprana edad, con las nanas, los jardineros, en Europa no se conocen.
Hablemos sobre la Exposición Tránsitos (actualmente en el MNBA), en esta exposición reflexionas sobre las imágenes de internet y sobre la imagen digital en general, muchas de las cuales no son de tu autoría sino de cibernautas anónimos, ¿fueron intervenidas por ti?
La verdad es que no, las obras de la serie Corrupted Files, yo no las intervine sino que por fallas en el servidor de internet llegaron así a mi computador. Con esto quise mostrar que el medio no es inerte ni transparente, hay un medio que impone sus reglas.
En muchas de estas obras está presente la figura de la mujer ¿Por qué esta presencia tan marcada? Llama la atención la presencia de mujeres orientales ¿Por qué?
Con esto quise mostrar que existen otros modelos de belleza no occidentales, estas imágenes son sacadas de sitios japoneses, quise hacer alguna referencia también a China como la zona del mundo donde ahora está la energía, Beijing es una ciudad explosiva con mucha actividad, que Nueva York no alcanza a tener, actualmente China es como un dragón levantándose entonces a través de estas imágenes quise recordar esto. El Oriente mucha veces nos desorienta.
¿Qué nos puedes decir de la serie Just Don´t do it, con desnudos en los que has anulado las cabezas de las mujeres y con textos de advertencia, tales como Ten Cuidado?
Internet y los medios presentan constantemente un doble Standard en nuestra sociedad, que es lo que se puede ver en la serie just don´t do it, (aludiendo al slogan de la marca Nike Just do it), en el que siempre hay mensajes ambiguos en torno a la libertad de poder hacer lo que queremos, te invitan a hacer cosas y luego te dicen que esta mal, que no lo hagas, en relación al sexo, la juventud, provocando un juego de culpabilidad en todos nosotros, como una sensación de vivir en una ilegalidad permanente, en este caso relacionado con imágenes de menores, que son demasiado comunes en internet.
Algunos recursos como el error (en la serie Corrupted Files, por ejemplo), el uso de textos escritos (en Días_felices) o la fragmentación están presentes en varias de estas obras, ¿por qué el uso de estos recursos?
En el caso de la serie días_felices, por ejemplo las fotografías estan acompañadas de textos que retratan los recuerdos de verano de un niño, que supuestamente soy yo, las obras estan puestas a la altura de niños y muestran algunos estereotipos familiares como el tio buena onda, las chicas que se pasean por la playa (que resultan un misterio cuando comienzan a crecer), todo lo cual fue visto a través de una especie de lente a la distancia, de un espectador distante que es el que recuerda. Esto se relaciona con la forma en que recordamos y armamos nuestros recuerdos en nuestro interior, los que siempre van acompañados de conceptos o palabras, que hacen coherentes imágenes que de otra forma no lo son.
En cuanto a las obras de la serie mitología chilensis, ¿por qué elegiste este tema en el que muestras el Invunche, el Trauko o la Calchona?
En este momento estoy realizando un proyecto que espero tener para el 2010, en el que estoy trabajando este tema de las mitologías chilotas, de este mundo de creencias relacionado con mitos modernos, se reflexiona sobre la identidad, pero no desde un punto de vista folklórico, porque yo no lo soy, sino desde una actualización del mito, que nos ayude a saber quienes somos.
Santiago, 17 diciembre 2008
























