
Reconocido como uno de los primeros y más destacados sinfonistas chilenos, Enrique Soro (1884-1954) compuso su "Danza Fantástica" en 1916. Esta es una de las obras más destacadas de su repertorio junto a Andante Apassionato, Tres Aires Chilenos y Sinfonía Romántica. "Danza Fantástica" posee un idioma tonal, forma cerrada y muestra un gran oficio de composición y orquestación.
El legado musical de Enrique Soro, quien estrenó y presentó sus obras en Europa, Estados Unidos y América Latina, ha sido ampliamente difundido por la Sinfónica de Chile desde su fundación, como parte de su misión de difundir la música de compositores nacionales.
























