Su obra musical es de gran relevancia para Chile. Es el primer músico chileno cuya obra fue editada en el extranjero.
Su labor es de profunda relevancia para el país. Difundió en Chile obras claves del repertorio clásico-romántico, sinfónicas y de cámara, que hasta entonces permanecían virtualmente desconocidas. Pese a haber estudiado en Italia, Soro jamás se sintió atraído por la ópera. Muy por el contrario, su producción se orientó prioritariamente hacia el piano, la música de cámara y la sinfónica. Después de Federico Guzmán (1836-1885), Soro es el primer músico chileno cuya obra fuera editada ampliamente en el extranjero. Entre sus obras de cámara, el Cuarteto en La mayor para cuerdas (1903), el Quinteto en Si menor para piano y cuarteto de cuerdas (1911) y el Trío en Sol menor para violín, violoncello y piano (1924), constituyen las primeras de su género compuestas en el país. Entre sus obras sinfónicas el Concierto para violoncello y orquesta (1917), el Gran Concierto en Re mayor para piano y orquesta (1918), dedicado al pianista y compositor italiano Ferruccio Busoni, y la Sinfonía Romántica en La mayor (1921), revisten una importancia similar. En 1948 Enrique Soro fue galardonado con el Premio Nacional de Arte.
Fuente: Teatro Universidad de Chile
























